lunes, 15 de junio de 2026

El Administrador de Su Creación

 La Mayordomía 

Es Fe Leal Silenciosa 

En Una Verdad Invisible


Nosotros como hijos de Dios debemos ejercer nuestra mayordomía en forma sabia y prudente.

PROVERBIOS 3:9-10

'Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. '


Cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador, nos convertimos en MAYORDOMO de todas las cosas que Dios ha entregado a nuestro cuidado, tales como el tiempo, servicio, finanzas, etc.

La definición de la palabra

mayordomía, según el diccionario griego es la palabra oikonomia, y es la misma palabra que se usa en castellano por economía.

Significa ser un administrador o guardián de bienes.

(Lucas 16: 2)

En otras palabras, es uno que vela, protege o administra los asuntos, propiedades o bienes de la persona a quien sirve.

La Biblia nos enseña que Dios no solo es creador y sustentador, sino que también es dueño de todo lo que existe, por lo que debemos de rendirle cuentas. Todo lo que el hombre recibe de una forma u otra lo ha recibido o lo recibe de Dios.

Tenemos que hacer buen uso de lo que Dios ha puesto a nuestro cuidado, porque algún día tendremos que dar cuentas de ello. (Mateo 25: 21) Hablemos del diezmar. Es un acto esencial de mayordomía y la administración de vida.

El diezmar es un pacto con Dios. El dinero es importante por lo que representa y por lo que puede hacer. Pero Jesús dijo, "cuán difícil es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas"

 (Marcos 10:2

La Biblia dice que el amor al dinero es la raíz de todos los males. (1 Timoteo 6:10) El dinero puede hacer que usted reciba bendición como que puede hacer que reciba maldición. El dinero le puede edificar, como que le puede arruinar. Por eso es importante conocer que dice la Palabra de Dios con relación a esto. Malaquías 3: 10 "Y probadme ahora en esto dice Jehová de los ejércitos, sino os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde". La Biblia nos habla en Génesis 14: 17-24, que Abraham presentó el diezmo a Melquisedec, rey de Salém y sacerdote del Dios Altísimo. Esto ocurrió 400 años antes de la Ley Mosaica. Como producto de esto Dios lo bendijo y lo prosperó. En Levíticos 27:30, dice El diezmo es sagrado y le pertenece a Dios. El libro de Hebreos 7: 1-9, nos deja ver claro que Jesús fue hecho sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. Eso nos muestra que, si Abraham dio los diezmos a Melquisedec, cuanto más nosotros en este tiempo que estamos bajo un Nuevo Pacto, deberíamos traer nuestros diezmos a Jesús, quien fue constituido sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

En Mateo 23: 23 y Lucas 11: 42,

Jesús reprende a los escribas y fariseos, y hablando del diezmo, dice que "era necesario el diezmar sin olvidarse del juicio, la misericordia y la fe."

Mateo 6: 19, nos instruye a que no hagamos tesoros en la tierra, sino haceos, tesoros en el cielo ...

Dios no quiere que diezmes u ofrendes solo por obligación, sino que quiere que lo hagas porque le amas. (2 Corintios 9: 6-7) El propósito principal del diezmar y ofrendar es que la Palabra de Dios corra y este mundo sea evangelizado. Esto lo hacemos en un acto de fe y obediencia, creyendo en que Dios suplirá nuestras necesidades. Dios ha prometido bendecir al que siembre generosamente y nuestro deber es traer nuestros diezmos y ofrendas para presentarlas al Señor nuestro Sumo Sacerdote, quien a su vez las presentará al Padre y usted será bendecido en forma especial.

'Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. '

 

SAN LUCAS 6:38

https://www.bible.com/es/bible/149/LUK.6.38.RVR1960