domingo, 26 de enero de 2020

Nueva Vida.


En La Creación
Vida Espiritual


De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Los hechos de nuestra historia están escritos en la división del tiempo pasado presente y futuro.
Dimensiones que se establecerá en relación con lo que conocemos de la historia que vivimos en nuestro presente podría garantizar nuestro futuro.
En el transcurso de las aclaraciones de conceptos y significado, surgen de la vida natural reflexión: «¿Qué tenemos que cambiar exactamente en nosotros para adquirir una mayor similitud con la naturaleza?» Después de todo, si llegamos a la armonía y al balance con ella, sentiremos comodidad, sentido, y paz a través de  pensamientos y palabras. Dejaremos de sentir su presión que es expresada con problemas que  crecen como una bola de nieve,guerras peleas y divorcios en la familias, epidemias, tsunamis,terremotos y otras manifestaciones de cataclismos naturales. Entonces, ¿qué necesitamos cambiar exactamente en nosotros mismos?
Reconocer las diferencias de la naturaleza nos ayuda a comprender la esencia de lo que constituye el ser humano dejando atrás los instintos salvajes de la naturaleza primitiva estancadas en el tiempo.
La palabra de Dios siempre le da supremacía a la vida en su estado reflexivo humano. 
Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
La naturaleza y el espíritu están divididos en tiempo y espacio pareciera no encontrarse en un mismo lugar.La naturaleza comparte instintos de comportamiento con estados mas primitivos que se encuentran en grados de evolución.
La búsqueda de una respuesta a esta pregunta sobre el cambio de conciencia nos lleva a la investigación de la naturaleza humana. La naturaleza interna del hombre es el deseo: el sentido de vivir, de sentirse bien, y de disfrutar, en otras palabras, una búsqueda constante de auto realización, satisfacción . Una parte de esas necesidades está, hasta cierto punto, compartidas. Digamos, que queremos descansar y esto significa que necesito satisfacer el deseo por el descanso y si quiero comer, entonces deseo llenar el deseo por la comida.Necesidades naturales que tenemos que satisfacer y compartimos con toda vida natural.
La parte humana en cambio envuelve el pensamiento y sentidos sustancias esenciales que validan  en nuestras creencias en medio de los tiempos que nos han tocado vivir con razón preguntamos.
¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer?

No puedes elegir cómo te sientes, pero puedes elegir lo que piensas y lo que piensas tiene el poder de cambiar cómo te sientes.
Usualmente tenemos esos deseos por comida, sexo, familia, dinero, poder, y conocimiento. Esos son los deseos básicos que incluyen estados naturales. Cada deseo que satisface las necesidades de nuestro cuerpo por comida, familia y procreación, así como los deseos «humanos» en nuestros apetitos por riqueza, honor, poder y conocimiento están divididos en muchos otros deseos diferentes y sus derivados. Y si no tengo opción  entiendo que a través de la ayuda de esos deseos debo unirme con otras personas para volverme similar a la fuerza de la naturaleza (la única ley), que corrige cada uno de los deseos. 
Salmos 16:7: Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.

En última instancia, todos esos deseos juntos son llamados «el deseo de disfrutar y progresar en la vida» o «el deseo de recibir placer». ¿Hacia qué debo dirigirlos con el fin de corregirlos? Deben ser dirigidos al beneficio de todos. Y si sólo me lleno a mí mismo, tal deseo es llamado «egoísta». Por lo tanto, dirijo cada uno de mis deseos hacia todos y acepto sólo aquellos que vayan por el bien común.
Resulta que no tenemos otra opción. Si somos todos como una familia, entonces tengo que tomar a todos en cuenta y pensar en todos como un todo. Y la conciencia que me obliga a esto también es una. Es por eso que necesito dirigir cada uno de mis deseos hacia todos. Y aquí es donde surge la pregunta: ¿Cómo se puede lograr esto?
Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra.
Incluso los entiendo y los científicos  confirman (psicólogos, sociólogos y politólogos declaran de forma unánime que es verdad y no tenemos otra salida mas que dejar nuestro egoísmo), de la propia experiencia en la vida veo que no hay otro método que avanzar, en la naturaleza cree algo diferente. Creer que antes que nada necesitas recibir, proveerse de sus propias necesidades, y no preocuparse por otros. ese no es el deber, pero sólo para sentirnos bien fingimos. En la palabra de Dios hay bendición  salvavidas que todos debemos usar para no dar margen de error en ambiciones del ego.
Sin embargo, esto no es suficiente. Después de todo, no me siento así en relación a mi familia. En una familia corregida, inmediatamente pienso en todos sus miembros como una persona y no actuó cómo hacerlos sentir bien para sentirme bien yo por esto.
Y esta vida del espíritu desea que consideremos a todos como uno, todo integrado como una sola familia, para que comencemos a acostumbrarnos a ello. ¿Entonces, qué necesitamos hacer exactamente para eso? Cada uno de nosotros debe cuidar de los otros y todos juntos tenemos que construir un sistema de nueva formación integral que nos conecte a través de varias influencias, que nos pruebe que no existe otro camino que no sea su verdad en el aliento de su palabra. 
Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;
Descubriendo en esta experiencia personal la paz de su justicia. ¿Dónde se queda en el ambiente? Se queda en el alma, se queda en el pensamiento, se queda en el corazón, se queda para siempre y se queda su gran Amor.
2 Juan 1:3: Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor.