Los caracteres de los proverbios
El necio y él justo
Aguas profundas las palabras humanas
“El nombre del Señor es fortaleza, a ella acude el justo para protegerse.”
PROVERBIOS 18:10 BLPH
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La física que trabaja en lo natural sin la ayuda de Dios y el que vive en fe confiado en el poder de sus fuerza alcanza una mano amiga siempre se distingue entre el necio y el justo la sabiduría de Dios siempre hace la diferencia con el buen consejo de su palabra.
“El solitario persigue su interés, cualquier consejo lo enfada.”
PROVERBIOS 18:1 BLPH
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El río caudaloso y manantial de la sabiduría en los proverbios ilustran el buen consejo y la la compañía del que aprende de la integridad y el valor de la palabra que nos ayuda a comprender la vida en la virtud del conocimiento del carácter por su gracia.
PROVERBIOS 18:2-8
“Al necio no le gusta comprender, sino expresar su opinión. La deshonra acompaña al malvado y el desprecio a la ofensa. Aguas profundas, las palabras humanas; río caudaloso, el manantial de la sabiduría. No está bien favorecer al culpable condenando al inocente en el juicio. Los labios del necio se meten en líos, sus palabras le ocasionan golpes. La boca del necio es su ruina; sus palabras, una trampa mortal. Las palabras del calumniador son golosinas que penetran hasta lo más profundo.”
https://bible.com/bible/28/pro.18.2-8.BLPH
Nuestras relaciones de vida familiar de trabajo y comunidad con nuestro pueblo. Influenciarán nuestros pensamientos con la actitud del sentido que apliquemos entre lo natural y la verdadera auto estima propia que forma la gracia por los proverbios inspirados por él espíritu de Dios.
“El nombre del Señor es fortaleza, a ella acude el justo para protegerse. El alcázar del rico es su hacienda, cual muralla protectora la imagina. A la soberbia sigue la ruina, a la humildad la fama. Quien responde sin escuchar se abochorna en su necedad.* El animoso soporta la enfermedad; al abatido, ¿quién lo levantará? Mente inteligente adquiere saber, oído sabio busca conocimiento. El regalo abre todas las puertas, introduce a cualquiera ante los grandes. Quien primero habla en un pleito cree estar en posesión de la razón, pero llega su adversario y lo desmiente. La suerte zanja disputas y decide entre poderosos. Hermano ofendido es fortín irreductible, las disputas son los cerrojos de su encastillamiento. Una persona se alimenta de sus palabras y se sacia con el producto de sus labios. Muerte y vida dependen de la lengua, según se utilice así será el resultado. Quien encuentra esposa encuentra un bien y obtiene el favor del Señor. El pobre habla suplicando, el rico responde con dureza. Hay camaradas que se destrozan, pero también amigos más íntimos que hermanos.”
https://bible.com/bible/28/pro.18.11-22.BLPH
