lunes, 8 de junio de 2026

La Autoridad En Cristo


HEBREOS 12:2

 'puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. '

                                     https://www.bible.com/es/bible/149/HEB.12.2.RVR1960


EN SU PALABRA

HAY AUTORIDAD PARA EL CREYENTE

Dios ha delegado en nosotros (los nacidos de nuevo) la iglesia la autoridad y el poder para hollar (pisar) serpientes y escorpiones (esto es tipo de diablo y demonios), y sobre toda fuerza del enemigo y nada os dañará.

Jesús, después de ser levantado de los muertos, se apareció a sus discípulos y les dijo, "Toda potestad (Autoridad) me es dada en el cielo y en la Tierra. Por tanto, id por todo el mundo y prediquen mi Palabra ..., estas señales seguirán a los que creen. En mi nombre echarán fuera demonios ... „sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán.

(Mateo 28:18) (Marcos 16:15-18)

Quiero que usted entienda que estas señales seguirán a los que creen. Esto es para todo creyente y no solamente para los pastores, evangelistas o ministros del Señor.

En Cristo nosotros ejercemos la autoridad que Él nos dejó, de la misma forma que un policía lo haría sabiendo que el gobierno de su país lo respalda.

Así como un policía no puede detener un auto con su fuerza, y aun así el auto se detiene por que el conductor del auto sabe la autoridad que existe detrás de la placa del policía.

De la misma forma, nosotros en nuestras propias fuerzas no podríamos con el diablo ni con los demonios, pero Jesús dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra la iglesia del Señor, y es en esa autoridad que venimos en contra de Satanás para que la voluntad de Dios se cumpla en esta Tierra. (1 de Juan 4: 2 -6)

La autoridad que se le ha sido dada es para que usted haga una decisión de venir en contra de todas las influencias satánicas que vienen a su vida para esclavizarlo o hacer que usted caiga en pecado. 

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo y huirá de vosotros. (Santiago 4: 7)

Someterse a Dios es someterse a Su Palabra.

Resistimos al diablo en la autoridad que nos fue delegada por Jesús y con la Palabra de Dios hablada por nuestra boca que es la espada del espíritu con la cual cortamos a nuestro oponente.

 

Cuando el diablo escucha la Palabra de Dios hablada por un creyente en fe, esto le recuerda la vez que el se enfrentó con Jesús y fue derrotado.

Este recuerdo no lo puede tolerar por lo que saldrá de su presencia huyendo aterrorizado.

Usted tiene la autoridad para vivir una vida libre de pecado, de deseos carnales y mundanos. Ejerza su autoridad en Cristo Jesús para vivir libre de toda la basura del diablo.

Así que hermano, puesto que tenemos las promesas de Dios para nosotros, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad (separados para Dios) en el temor de Dios y despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, (Palabra) el autor y consumador de nuestra fe.

(2 Corintios 7:1) (Hebreos 12: 1-2).