Reconocelo
en todos tu caminos
Resiste Toda Adversidad
Reportados Correctamente Ante Su
Presencia
Solo Dios desvía la
inclinación hacia el Mal en el poder de su palabra es como
único su verdad en Cristo nos protege de toda tentación. En una experiencia
trascendental por su espíritu eterno serás libre de toda maldad por la
fidelidad de su gracia.
Los grandes privilegios de los israelitas, sin
embargo, son arrojados al desierto
El apóstol expone ante
los corintios el ejemplo de la nación judía de antaño para disuadirlos de la comunión con los idólatras y de la seguridad en algún camino pecaminoso. Por milagro cruzaron el Mar Rojo, donde fue
ahogado el ejército egipcio que los perseguía. Para ellos éste fue un bautismo típico. El maná del que se alimentaban, era un tipo de
Cristo crucificado, el Pan que bajó del cielo, y los
que de él coman vivirán para
siempre. Cristo es la Roca sobre la cual se edifica la Iglesia cristiana; y de
los arroyos que de ahí surgen, beben y se refrescan todos los
creyentes. Esto tipifica las influencias sagradas del Espíritu Santo, dado a los creyentes por medio de Cristo. Pero que nadie
presuma de sus grandes privilegios o de su profesión de la verdad: ellas no aseguran la salvación celestial.
'Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos
estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron
bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento
espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la
roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Pero de los más de ellos
no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. '
https://www.bible.com/es/bible/149/1CO.10.1-5.RVR1960
Precauciones contra todos
los idólatras y otras costumbres
pecaminosas
Los deseos carnales se fortalecen con la
tentación, por tanto, deben refrenarse en su primera aparición. Temamos los pecados de Israel, si queremos evitar sus plagas y
juicios. Es justo temer que los que así tientan a Cristo
sean dejados por Él en poder de la serpiente antigua.
Murmurar contra las disposiciones y los mandamientos de Dios, es una provocación extrema. Nada en la Escritura ha sido escrito en vano, siendo
sabiduría y deber nuestros, aprender de ella. Otros
han caído, así que nosotros
podemos caer. El seguro cristiano contra el pecado es desconfiar de sí mismo. Dios no ha prometido impedir que caigamos si no nos cuidamos
a nosotros mismos. Se agrega una palabra de consuelo a esta palabra de cautela.
Los demás tienen cargas similares y tentaciones
parecidas: nosotros también podemos soportar lo que ellos soportan y
salir adelante. Dios en su sabiduria y fidelidad, hará que nuestras cargas sean según nuestra fuerza. Él sabe lo que podemos soportar. Dará una vía de escape; librará de la prueba misma o, por lo menos, de la
maldad de esta. Tenemos un estímulo pleno para huir del pecado, y ser
fieles a Dios. No podemos caer por la tentación, si nos
aferramos a Él con diligencia. Sea que el mundo sonría o se enoje, es el adversario que esta presto al engaño constante;
pero los creyentes serán fortalecidos para vencerlo, con todos sus
terrores y seducciones. El temor del Señor en sus
corazones será el mejor medio de seguridad con fe y
certeza andemos confiados en su palabra la que produce su fruto a su debido
tiempo.
1
CORINTIOS 10:6-14
'Mas
estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos
cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos,
según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.
Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día
veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le
tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos
murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como
ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado
los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios,
que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará
también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. Por
tanto, amados míos, huid de la idolatría. '
https://www.bible.com/es/bible/149/1CO.10.6-14.RVR1960
La participación en la idolatría no puede coexistir con la comunión con Cristo
Unirse a la cena del Señor, ¿no muestra una profesión de fe en Cristo crucificado, y de agradecida adoración por su salvación? A los cristianos los unía esta ordenanza y la fe profesada por ella, como los granos de
trigo en un pan, o como los miembros del cuerpo humano, viendo que todos están unidos a Cristo y tiene comunión con Él y unos con otros. Esto lo confirman la justicia y las costumbres
hebraicas de lo que está constituido por el pueblo de Dios. El apóstol aplica esto a comer con los idólatras.
Comer el alimento como parte de un sacrificio pagano era adorar al ídolo al cual se ofrecía, y
confraternizar o tener comunión con éste; el que come
la cena del Señor es contado como partícipe del sacrificio cristiano, o como los que comían de los sacrificios judíos participaban de
lo ofrendado en su altar. Era negar el cristianismo, porque la comunión con Cristo y la comunión con las
tinieblas no puede realizarse a la misma vez. Si los cristianos se aventuran a
ciertos lugares y se unen a los sacrificios ofrecidos a la concupiscencia de la
carne, a la concupiscencia de los ojos y a la vanagloria de la vida, provocan a
la verdad de Dios.
1
CORINTIOS 10:15-22
'Como a
sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo. La copa de bendición que
bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no
es la comunión del cuerpo de Cristo? Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser
muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. Mirad a
Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del
altar? ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se
sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los
demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis
partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de
los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los
demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él? '
https://www.bible.com/es/bible/149/1CO.10.15-22.RVR1960