El Cielo......es consciencia,integridad,espíritu,libertad y obediencia él cumplimiento de su palabra va más allá de una vida práctica vivir su aprendizaje.
Experiencia de vida en el desarrollo del crecimiento y madurez de la personalidad.
Ser padre es una escuela constante en la cual aprendemos tolerancia, paciencia y sobre todo aprendemos que el amor siempre esta en expansión lo que realmante le podemos dejar a nuestros hij@s el legado de Dios dentro de la voluntad y obediencia de su palabra.
La misma
fe en la salvación y redención en el señor Jesucristo tiene que operarse en
amor, o de lo contrario,
no
tendría sentido alguno la existencia sin su realidad.
La
esperanza, que no es otra cosa que la capacidad de visualizar, soñar e
imaginar, no tiene gran propósito si no
existe el
amor en función de gracia y su bondad.
El amor
es la fortaleza del espíritu de Dios más poderosa que pueda existir es en él
que cultivamos su gracia. En ese mismo capítulo el Apóstol Pablo dijo:
¿Te
imaginas? El amor nunca dejará de ser. Es decir que
nada, ni
nadie le puede vencer.
Así pues,
la persona con mayor valor o amor propio es invencible. Cristo fue y es
invencible. Aun en la cruz cuando lo mataron, al tercer día resucitó.
Él pudo
soportarlo todo, por amor tu redención. Cuando moría exclamó: "Padre,
perdónalos porque no saben lo que hacen."
Su amor lo llevó a vencer la
muerte y el sepulcro. Su tumba está vacía.
Reconozcamos
él espíritu de la luz del Padre en él hijo su eterno amor para que podamos
vivir en su gracia.
Es por
eso que la persona que se ama a sí misma en su correspondiente amor correctamente no tiene miedo a la
muerte ni al más allá. El que ama a su prójimo como a sí mismo y ama es ser libre
del miedo a la muerte en la Soberanía de Dios.
Ámense
unos a otros como Dios nos amó y serán libre de todo temor.
El
verdadero amor produce seguridad en aquel que lo posee y lo manifiesta. El amor
es eterno y hace redimido al que lo expresa. El amor es lo que hace al poeta
escribir, al pintor, pintar, al canto cantar y todo el que beneficia a la
humanidad lo hace por amor por que Dios es amor.
El amor
es nuestra fortaleza mayor que produce milagros y señales proféticas de su
verdad. Por amor creó Dios el Cielo, la Tierra, el mar, las aves, los peces y
las bestias del campo. Por amor nos creó a nosotros a su imagen y semejanza.
Por amor
nos dio autoridad y dominio sobre todo lo que creó. Por amor vino El Señor a
salvar al hombre de su pecado y de su miseria.
1 CORINTIOS 13:1-13
'Si yo
hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal
que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos
los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que
trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis
bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser
quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el
amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada
indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la
injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se
acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte
conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo
que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como
niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora
conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen
la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.'
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.”
“En aquel día”parece significar cuando la Babilonia del apocaliosis sea derribada al suelo. La promesa y el pacto inmutable del Señor son los muros de la casa de Dios. Las puertas de la ciudad estarán abiertas. Entonces exhortemos a los violadores de la ley a unirse al Señor por la gracia de su hijo amado.
Tú los guardarás en paz; en completa paz, paz interior, paz exterior, paz con Dios, paz de conciencia, paz en todos los tiempos, en todas las circunstancias. Confía en el Señor para esa paz, esa porción fieros que nos sostiene y será para siempre su pacto el cual vive en el corazón de sus hij@s. Cualquiera que sea la palabra humana en que confía el mundo, durará sólo un momento, pero los que confían en Dios no sólo hallarán fuerza en Él que nos traslada a esa bendición que es para siempre, sino que la recibirán de Él. Entonces, reconozcámosle en todos nuestros caminos y confiemos en Él en todas las pruebas y adversidades de este mundo.
El camino del justo es parejo, un rumbo constante de obediencia y conversación consagrada por su espíritu eterno. Es la pleninitud de los hijo@s de Dios que hagamos su camino simple y fácil. Es nuestro deber, y nuestro esperar en fe mantener deleite en su verdad para con Él en los momentos más oscuros y más desalentadores. Nuestros problemas no deben alejarnos de Dios; y en la noche más oscura y más larga de la aflicción, debemos desearlo a Él con nuestra alma; esto debemos entender por su revelación y verdad manteniendo su conexion en oración. Nada hacemos de nuestra actitud de ingratitud si no activamos en Cristo nuestra profesión de fe, si en ella no mantenemos actitud de gratitud de corazón. Aunque lleguemos tarde o muy temprano siempre hallaremos a Dios listo para recibirnos. La intención de las aflicciones es enseñar rectitud; bendito es el hombre a quien así enseña el Señor. Pero los pecadores andan en sentido contrario. Irán por sus malos caminos, porque no quieren considerar quién es Dios, cuyas leyes ellos persisten en despreciar formulando sus trampas propias de corrupción.Los escarnecedores y los que defraudan al pueblo de Dios sentirán dentro de poco tiempo lo que ahora no creen, que horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo. No ven el mal del pecado, que traen miseria y migajas de engaño a sus electores pero verán ellos mismos sus propias desgracias. Oh, que abandonen sus proyectos falsos de fraude y se vuelvan al Señor para que tenga misericordia de ellos.
Toda criatura, todo asunto, toda forma que sea de servicio para nuestro pueblo es Dios quien hace que así sea. Él hace a nuestro favor esa obra que parecía contra nosotros. Habían sido esclavos del pecado y de Satanás pero, por la gracia divina, se les enseñó a buscar ser liberados de todos los amos anteriores. La causa que se opone a Dios y a su reino se hundirá al final. Obsérvese nuestra necesidad de aflicciones. Antes, la oración era gota a gota; ahora, la derraman, ahora viene como agua desde una fuente. Las aflicciones nos llevan a la oración secreta.
Considerad a Cristo como quien habla a su Iglesia. Su resurrección de los muertos es una primicia de toda la liberación anunciada. El poder de su gracia, como el rocío o la lluvia, que hace revivir la hierba que parecía muerta, levantará a su iglesia desde su estado más bajo, pero aquí podemos referirnos a la resurrección de los muertos, especialmente de los ungidos en Cristo.
Cuando amenazan los peligros es bueno retirarse y esconderse; cuando nos encomendamos a Dios para que nos cubra con su santa bendición, nos ocultará bajo el manto de su cielo, cielo en du paz y cielo en la integridad de su palabra que brota de la sabiduría de su hijo. Así, pues, estaremos a salvo y en plenitud de gozo en medio de las tribulaciones. No es sino por corto tiempo, como si fuera por un momentito; cuando termine, parecerá como nada. El lugar de Dios es el trono de la gracia; le complace estar allí. Sale de su lugar cuando castiga, porque no se complace en la muerte de los pecadores. Pero difícilmente haya otra verdad que se repita con más frecuencia en la Escritura que el propósito determinado de Dios de castigar a los hacedores de iniquidad y maldad. Mantengámonos cerca del Señor y apartados del mundo; busquemos consuelo en la oración secreta. El día de ira y venganza viene al mundo, y mientras debemos tener la expectativa de tribulación y sufrimiento. Pero, porque el cristiano espera estas cosas, ¿se inquietará y desfallecerá? No, que repose en su Dios. El creyente está a salvo permaneciendo en Él, y esperamos con paciencia el cumplimiento de las promesas de Dios garantizadas proféticamente en su verdad.
Recuerda lo que dijo el Apóstol Pedro sobre los postreros días. En 2 Pedro 3 (3-10) el Apóstol Pedro inspirado por el Espíritu de Dios nos dice que el Señor vendrá. En los versículos 3-10 nos añade que en los últimos días vendrán burladores diciendo ¿Dónde está la promesa de su venida?, porque desde el día en que nuestros padres murieron todas las cosas permanecen como el principio. ¿No es eso exactamente lo que está sucediendo hoy? Algunos están cometiendo el grave error de enseñar que no habrá rapto (arrebatamiento de la iglesia) y por otro lado están los que quieren ponerle una fecha.
Sin embargo, quiero que medites en el versículo 9 "El Señor no retarda su promesa, según algunos tienen por costumbre. Sino que es paciente con nosotros, no queriendo que ninguno perezca sino que todos procedan al arrepentimiento".
Si Dios es paciente con nosotros
¿Cómo no debemos esperar el momento señalado por Dios?. Recuerda que el día ni la hora nadie puede predecirlos, pero si sabremos el tiempo. Hoy mismo podría suceder, cada
día se hace más cerca ¿Estás preparado? Sin embargo, debemos vivir como si Jesús viniera hoy y trabajar para él como si se tardara mil años.
Entiendo el deseo que tenemos
nosotros de estar con Jesús y los seres queridos que se nos adelantaron con su muerte.
Queremos salir de este mundo a otro mundo mejor. En Romanos 8:18 nos dice: 'Tengo pues en cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera". Estamos en el mundo, pero somos ciudadanos del cielo.
Hermano que lees este pequeño libro
quiero darte una noticia, mientras la iglesia permanezca en la tierra aquí no podrán comenzar los juicios que predice la Biblia y la ciencia.
Por tanto, todavía existe la oportunidad para que muchos adquieran su pasaje de viaje para el cielo. Ya Cristo lo compró con su sangre y se lo regala a todo aquel que le acepta como único Salvador, solamente existe un camino para llegar y es a través de Jesucristo. Miles de hombres y mujeres lavados con su sangre desaparecerán para encontrarse con Jesús en el cielo. Cuando esto suceda comenzarán siete
(7) años de tribulación, según nos enseñan las
profecías bíblicas. Los últimos tres (3) años y medio comenzarán los juicios apocalípticos. La ciencia los llamará desastres, guerra mundial, hambre, plagas, muertes y terremotos. Esto sucederá y no hay nadie que lo impida.
Como en los días de Noé, se advirtió y sucedió. De igual manera sucedió con Sodoma y Gomorra. ¿A quienes libró? Dios guardó a los suyos como lo hará con nosotros. Nos llevará de la tierra hacia el cielo. Hermano ya existe una fecha señalada y a pesar que está muy cerca, solo El la conoce.
Te invitamos a que visites una iglesia del evangelio completo. Una iglesia que su fundamento sea la palabra de Dios y no en la tradición de los hombres. Que crea que Cristo sana, salva, bautiza con el Espíritu Santo y viene otra vez, Jesús dijo: "Vendré otra vez" (San Juan 14:3) y El no miente. No es casualidad que haya un resurgimiento de apariciones de
"Ovnis" y señales en el cielo. Creo firmemente que cuando la iglesia desaparezca, el anticristo será manifestado y la explicación que dará a la humanidad es que unos seres extraterrestres se los llevaron. Quizás cuando esto ocurra esos seres también se manifestarán. El ambiente se está preparando y Hollywood ha producido
varias películas que tratan de una invasión de extraterrestres a la tierra. Ahora bién , como dije anteriormente ¿Cuál será el misterio de estas supuestas naves? ¿Serán extraterrestres, secretos militares o demonios? ¿Por qué se mantienen ocultos?
No quiero alarmarte, pero las profecías concernientes al rapto de la iglesia están cumplidas. Dios no retarda su venida. Jesús puede venir en cualquier momento. Sólo está dando tiempo para que tú y yo nos preparemos.
No permitas que nos suceda como a las vírgenes insensatas de la parábola "y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron y a la media noche se oyó un clamor, aquí viene el esposo salir a recibirle" (Mateo 25:5-6).
Recuerda "Velad pues, porque no sabeis, el día ni la hora en que el hijo del hombre ha de venir".
No permitas que vuelva a suceder como en los tiempos de Noé. Te invitamos a que viajes con nosotros más allá de toda luz astronómica no será en un medios construidos por esfuerzos humanos por ni con una nave extraterrestre, ni un transbordador espacial sino por medio del poder del Espíritu Eterno de Dios.
"Después de esto miré y he aquí una puerta en el cielo y la primera vez que oí
como de trompeta, hablando conmigo dijo:
Sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas". (Apocalipsis4:1)
Si quieres conocer más sobre la venida del Señor Jesús, puedes visitar una iglesia del evangelio completo que crea que Jesucristo sana, salva y viene otra vez.
Te esperamos, tu puedes viajar con nosotros y participar de las bodas del Cordero, como te hemos estado señalando.
Que Dios te Bendiga y el Espíritu Santo te ayude a entender el tiempo que vivimos. "Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa". (Hechos 16:31)
Aunque algunos quieran continuar
burlándose y no crean en el arrebatamiento de igual manera sucederá. Esa es nuestra esperanza. ALENTAOS LOS UNOS A LOS OTROS CON ESTAS PALABRAS.
1 TESALONICENSES 4:18
“Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”
“Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.”
“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”
Junto a nuestra entrada y salida DIOS guarde a su Pueblo en tu paz cúbrelo con tu inagotable amor en la gracia de tu hijo amado susténtalos en la luz de tu espíritu eterno esperamos en tu redención.
SALMOS 4:1-8 RVR1960
“Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare. Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová. Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto. En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
Los creyentes pueden ser disciplinados por el Señor, pero no serán condenados con el mundo. Por su unión con Cristo por medio de la fe, están seguros. ¿Cuál es el principio de su andar: la carne o el Espíritu, la naturaleza vieja o la nueva, la corrupción o la gracia? ¿Para cuál de estos hacemos provisión, por cuál somos gobernados? La voluntad sin renovar la verdad de Dios que es su palabra es incapaz de obedecer por completo ninguna instrucción de los mandamiento de Dios. La ley, además de los deberes externos, requiere obediencia interna. Dios muestra su aborrecimiento del pecado por los sufrimientos de su Hijo en la carne, para que la persona del creyente fuera perdonada y justificada. Así, se satisfizo la justicia divina y se abrió el camino de la salvación para el pecador. El Espíritu escribe la ley del amor en el corazón, y aunque la justicia de la ley no sea cumplida por nosotros, de todos modos, bendito sea Dios, se cumple en nosotros; en todos los creyentes hay quienes responden a la intención de la ley divina en Cristo.
El favor de Dios, el bienestar del alma, los intereses de la eternidad son las cosas del Espíritu que importan a quienes son hij@s según el Espíritu caminan. ¿Por cuál camino se mueven con más deleite nuestros pensamientos? ¿Por cuál camino van nuestros planes e ingenios? ¿Somos más sabios para el mundo o para nuestras almas? Los que viven en el placer del egoísmo y el EGO están muertos, El alma REDIMIDA es un alma viva, y esa vida es paz. La mente carnal no es sólo enemiga de Dios, sino la enemistad misma. El hombre carnal puede, por el poder de la gracia divina, ser sometido a la ley de Dios, pero la mente carnal, nunca; esta debe ser quebrantada y expulsada.
Podemos conocer nuestro estado y carácter verdadero cuando nos preguntamos si tenemos o no el Espíritu de Dios y de Cristo, versículo 9. Vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu. Tener el Espíritu de Cristo significa haber cambiado el designio en cierto grado al sentir que había en Cristo Jesús, y eso tiene que notarse en una vida y una conversación que corresponda a sus preceptos y a su ejemplo.
Si el Espíritu está en nosotros, Cristo está en nosotros. Él habita en el corazón por fe. La gracia en el alma es su nueva naturaleza; el alma está viva para Dios y ha comenzado su RECTA Fe EN EL SEñOR que durará para siempre. La justicia imputada de Cristo asegura al alma, la mejor parte, de la muerte en su semejanza. De esto vemos cuán grande es nuestro deber de andar, no en busca de la carne, sino en estar y andar en el Espíritu. Si alguien vive habitualmente conforme a las lujurias corruptas, ciertamente perecerá en sus pecados, profese lo que profese. ¿Y puede una vida mundana presente, digna por un momento, ser comparada con el premio noble de nuestro supremo llamamiento? Entonces, por el Espíritu esforcémonos más y más en reconocer las aflicciones de la carne.
La regeneración por el Espíritu del Dios trae al alma una vida nueva y divina, aunque su estado sea débil. Los hijos de Dios tienen al Espíritu para que obre en ellos la disposición de hijos; no tienen el espíritu de servidumbre, bajo el cual estaba la esperanza del Antiguo Testamento, por la oscuridad de esa dispensación. El Espíritu de adopción no estaba, entonces, plenamente derramado. Y, se refiere al espíritu de servidumbre, al cual estaban sujetos muchos del Pueblo de Israel en su proceso. Por lo cual, en Cristo, al final no seremos desobedientes a la palabra de Dios como ellos, no podemos ser, perdedores para Él.
Los sufrimientos de los creyentes golpean, pero no más hondo que las cosas del tiempo, sólo duran el tiempo actual, son aflicciones leves y sólo pasajeras. ¡Cuán diferentes son la sentencia de la palabra y el sentimiento del mundo respecto de los sufrimientos de este tiempo presente! Indudablemente toda la creación espera con anhelosa expectativa el período en que se manifiesten los hijos de Dios en la gloria venidera preparada para ellos. Hay debilidades, deformidad y enfermedad que sobrevinieron a la criatura por la caída del hombre en el pecado. Hay enemistad de una criatura contra otra. Son utilizadas, más bien se abusa de ellas, por el hombre como instrumentos de pecado. Sin embargo, este estado deplorable de la creación está en el reino de Dios que esperamos “con esperanza”. Dios nos librará de estar en una naturaleza mantenida en esclavitud por la depravación y corrupción del hombre. Las miserias de la raza humana, por medio de la maldad propia de cada uno y de unos con otros, declaran que el mundo no siempre continuara como está.
Que nosotros hayamos recibido las primicias del Espíritu, vivifica nuestros deseos, anima nuestras esperanzas y eleva nuestra expectativa. El pecado fue y es la causa culpable de todo el sufrimiento que existe en la creación de Dios. El pecado trajo las aflicciones y dolores sufrimientos junto a la vanidad de la tierra; que enciende las llamas del fuego infernal. En cuanto al hombre, ninguna lágrima ha sido derramada, ningún lamento se ha emitido, ninguna punzada se ha sentido, en cuerpo o mente, que no haya procedido del pecado. Esto no es todo: hay que considerar que el pecado afecta la gloria de Dios. ¡Con cuánta temeridad, temible, mira el grueso de la humanidad a esto! -Los creyentes han sido llevados a un estado de seguridad, pero su consuelo consiste más bien en esperanza que el deleite de a palabra de DIOS CRADOR DEL UNIVERSO. El mundo por la expectativa vana de hallar satisfacción en las cosas y efectos del pecado los sentidos egocéntricos traen confusión. Necesitamos paciencia, nuestro camino es áspero y largo, pero el que ha de venir, vendrá, aunque parezca que tarda nuestra esperanza se afirma en la fidelidad de su espíritu se manifestará la verdad de su palabra.
Aunque las dolencias de los cristianos son muchas y grandes, de modo que serían vencidos si fueran dejados a sí mismos, el Espíritu Santo los sostiene. El Espíritu, como Espíritu iluminador, nos enseña por qué cosa orar; como Espíritu santificador obra y estimula las gracias para orar; como Espíritu consolador, acalla nuestros temores y nos ayuda a superar todas las desilusiones. El Espíritu Santo es la fuente de todos los deseos que tengamos de Dios, los cuales son, a menudo, más de lo que pueden expresar las palabras. El Espíritu que escudriña los corazones puede captar la mente y la voluntad del espíritu, la mente renovada, y abogar por su causa. El Espíritu intercede ante Dios y el enemigo no vence.
Lo bueno para los santos es lo que hace buena su alma. Toda providencia tiende al bien espiritual de los que aman a Dios: apartándolos del pecado, acercándolos a Dios, quitándolos del mundo y equipándolos para el cielo. Cuando los santos actúan fuera de su carácter, serán corregidos para volverlos a donde deben estar. Aquí está el orden de las causas de nuestra salvación, un hilo conductor de oro que no puede ser roto.
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo”. Todo eso que Dios concibió como la finalidad de la gloria bendita, la decretó como el camino de la gracia y la rectitud de su palabra. Toda la raza humana merecía la destrucción, pero por razones imperfectamente conocidas para nosotros, Dios determinó recuperar a algunos por la regeneración y el poder de su gracia. El predestinó, o decretó antes, que ellos fueran conformados a la imagen de su Hijo. En esta vida ellos son renovados en parte y andan siguiendo las huellas del maestro.
Todas las cosas del cielo y la tierra, cualesquiera sean, no son tan grandes como para exhibir el libre amor de Dios como la dádiva de su herencia como Hijo somos parte de su familia, Por la expiación del pecado del hombre en la cruz; todo lo demás sigue a la unción con Él y el interés en Él. “Todas las cosas”, todo eso que pueda ser causa o medio de cualquier bien real para el cristiano fiel. El que ha preparado una corona y un reino para sus herederos como hijo, nos dará lo que necesitamos en el camino para alcanzarla nuestra esperanza en el futuro en Cristo está garantizada nuestra redención.