El perdón es la libertad del amor de Dios el cual sana toda alma herida por él sacrificio de Cristo serás restaurado a tu condición de victoria.
EFESIOS 4:32 RVR1960
“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”
Integridad de su palabra
El apóstol exhorta a los
efesios, en el nombre que es sobre todo nombre en el nombre de Jesucristo. Por la autoridad de su palabra, que, habiendo profesado el evangelio, no deben ser
como los gentiles inconversos que andaban en la vanidad de su mente y en el afecto de la naturaleza caída por el pecado. ¿No andan
los hombres en la vanidad de su mente por todos lados? ¿No debemos, entonces, enfatizar la distinción entre los cristianos reales y los nominales? Ellos estaban
desprovistos de todo conocimiento del salvador; estaban en tinieblas y las
amaban más que a la luz. Les disgustaba y aborrecían la vida inclinada al bien supremo, que no sólo es el camino de vida que Dios exige y aprueba, y por el cual
vivimos para Él, sino tiene alguna imagen y semejanza a
Dios mismo en la integridad de su justicia, verdad y bondad. La verdad de
Cristo se manifiesta en su belleza y poder cuando aparece en Jesús el hijo amado de Dios Padre celestial.
La naturaleza corrupta se llama inclinación
hacia el mal; como el cuerpo humano tiene diversas partes que se apoyan y
fortalecen entre sí. Los deseos pecaminosos son
concupiscencias codicia y engañosas ilusiones de naturalezas silvestre;
prometen felicidad a los hombres, pero los vuelven más miserables y corruptos; que los encaminan a llevarlos a la
destrucción, si no se someten a la palabra de Dios y
se arrepienten para el perdón de sus pecados vivirán sus propias desgracias y
delitos. Por tanto, deben despojarse de toda ropa vieja y sucia, e indigna
deben ser sometidas a la verdad de la virtud de la palabra de Dios en Cristo
redentor. Pero no basta con saciarse de los principios corruptos: debemos
encaminarnos a tener principios de gracia. Por el hombre nuevo se significa la
nueva naturaleza divina, la nueva criatura, dirigida por un principio
regenerador, la gracia regeneradora, que capacita al hombre para llevar una
vida nueva de justicia y redención. Esto es creado o producido por el poder
omnipotente de Dios.
EFESIOS
4:17-22,24
'Esto,
pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles,
que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido,
ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de
su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron
a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no
habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por
él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada
manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los
deseos engañosos, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia
y santidad de la verdad. '
https://www.bible.com/es/bible/149/EPH.4.17-22,24.RVR1960
Al resistir tentaciones de los pecados practicas idolatras,
ingratas junto a inmundicias indiferentes a la verdad de Dios.
Nótense los detalles
con que debemos adornar nuestra confesión cristiana.
Cuidaos de toda cosa contraria a la verdad. No aduléis ni engañéis al prójimo. El
pueblo de Dios es de hijos que no mienten, que no se atreven a mentir, que
odian y aborrecen la mentira. Cuidaos de la ira y de las pasiones lujuriosas
desenfrenadas. Si hay una ocasión justa para
expresar descontento por lo malo, y reprenderlo, hágase sin infracción a la palabra de Dios. No demos lugar al
adversario cuando los primeros indicios del pecado no contristan nuestra alma,
cuando consentimos a ellos; y cuando repetimos la inclinación al mal. Esto nos
debe concientizar la enseña que es pecado si uno se rinde y permite
que el diablo venga a nosotros estaremos desarmado a cualquier asechanza al
enemigo; tenemos que resistirle, cuidándonos de toda
apariencia de mal.
El ocio hace al ladrón. Los que no trabajan se exponen a la tentación de robar. Los hombres deben ser trabajadores para que puedan hacer
algo de bien, y para que sean librados de la tentación. Deben trabajar no sólo para vivir
honestamente, sino para que puedan dar para las necesidades del prójimo honrando la palabra día a día. Entonces, ¡qué hemos de pensar de los llamados
cristianos, que se enriquecen con fraude, opresión y prácticas engañosas! Para que Dios acepte las ofrendas, no
deben ganarse con injusticia y robo, sino con honestidad y trabajo. Dios odia
el robo para los sacrificios del altar fuera del culto racional.
EFESIOS
4:25-28
'Por lo
cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque
somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el
sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más,
sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué
compartir con el que padece necesidad. '
https://www.bible.com/es/bible/149/EPH.4.25-28.RVR1960
Las
palabras sucias salen de la soberbia y la corrupción del que las dice y
corrompen la mente las emociones y el cuerpo.
Las palabras que no honran la verdad salen
de la corrupción del que las dice y corrompen la mente de
los que las oyen: los cristianos deben cuidarse de esa manera de hablar. Es
deber de los cristianos procurar la bendición de Dios, que las
personas piensen seriamente y animar y advertir a los creyentes con lo que
digan. Se amables unos con otros. Esto establece el principio del amor en el
corazón y su expresión externa en una conducta cortés y humilde dando
honor al creador y Padre celestial.
Nótese cómo el perdón de Dios nos hace perdonar sanando toda
herida y raíz de amargura. Dios nos perdonó, aunque no teníamos razón para pecar contra Él. Debemos perdonar como Él nos ha perdonado
es el proceso de sanidad del alma. Toda comunicación mentirosa y corrupta, que estimule los malos deseos y las
lujurias, contristan al Espíritu de Dios. Las pasiones corruptas del
rencor, ira, rabia, quejas, maledicencia y malicia contristan al Espíritu de Dios. No provoques al santo y bendito Espíritu de Dios a que retire su presencia y su influencia de gracia. El
cuerpo será redimido del poder de la muerte el día de la resurrección donde Cristo venció toda maldición.
Dondequiera que el bendito Espíritu habite como santificador, es la
primicia de todo deleite, y la gloriosa esperanza del día de la redención; seríamos separados de
todo bien supremo en el camino de lo bueno y lo mejor si Dios nos quitara su
Espíritu Santo y eterno amor.
'Ninguna
palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al
Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la
redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y
maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a
vosotros en Cristo.'
EFESIOS
4:29-32
https://www.bible.com/es/bible/149/EPH.4.29-32.RVR1960