Es Cultivar
En Espíritu y Verdad
Esta época del espacio tiempo debiera recordarnos la extraordinaria historia de cómo Dios liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto. El deseo de Dios era que ellos sirvieran como modelo para otras naciones y mostrar así las bendiciones que produciría el obedecerlo. Con tal propósito, les dio instrucciones específicas sobre cómo adorarlo.
Pero cuando Moisés subió al monte Sinaí para recibir más instrucciones, los israelitas, en lugar de obedecer fielmente a Dios, ¡discurrieron “una mejor idea!: fabricaron un becerro de oro con la intención de celebrar “una fiesta al Eterno”.
Presentaron ofrendas, festejaron y “se entregaron a diversiones paganas”.
Desobedecieron a Dios y mezclaron la adoración pagana que habían aprendido en Egipto con las instrucciones que él les había dado.
¿Cómo reaccionó Dios ante esto? Le dijo a Moisés: “¡Baja ya de la montaña! Tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido.
¡Qué pronto se apartaron de la forma en que les ordené que vivieran!”
Obviamente, Dios espera un comportamiento muy superior de parte de quienes dicen seguirlo. Él desea que su pueblo lo adore “en espíritu y en verdad”, no plegándose a prácticas paganas idólatras y redefiniéndolas como si en alguna forma pudieran honrar al Dios verdadero.
¿Qué tan disgustado estaba Dios con lo que hizo el pueblo? Le dijo a Moisés: “.
Acabó perdonándolos, pero únicamente porque Moisés le rogó por ellos.
Entonces, ¿qué resultado produjo la decisión de los israelitas de mezclar prácticas paganas con las instrucciones de Dios? Como castigo por este “gran pecado”
El tiempo de la ley en violación al orden de Dios arrastraba la muerte de3000 israelitas perecieron .
¡Su experiencia fue catastrófica!
Para un Pueblo sin formación donde su acción se movía dentro de su propia idolatría.
¿Realmente le importamos a Dios?
Seguro que si por eso Dios entrego la vida de su hijo en Cristo para redención de la humanidad.
A pesar de esta trágica historia, millones de personas hoy creen que la prohibición de mezclar prácticas paganas con la adoración al Dios verdadero fue abolida por Jesucristo y la Iglesia primitiva. ¡Pero esta es una mentira peligrosa y letal! Note lo que el apóstol Pablo escribió al pueblo de Dios en Corinto, una ciudad sumida en el paganismo y prácticas idólatras, con respecto a si tales cosas tienen cabida entre el pueblo de Dios
El apóstol Pablo explicó que el proceder de los israelitas es un ejemplo continuo para nosotros y que “se pusieron por escrito para que nos sirvieran de advertencia a los que vivimos en el fin de los tiempos”.
De hecho, su ejemplo tiene lecciones importantes para los cristianos en la actualidad. Esa generación insensata que adoró al becerro de oro nunca aprendió a obedecer fielmente a Dios. Deambularían por el desierto durante cuarenta años hasta que murieran, y así Dios podría trabajar con la siguiente generación.
Parte de las claras instrucciones que Dios les dio a ellos y a sus descendientes fue una rotunda advertencia contra la incorporación de prácticas y tradiciones paganas en su adoración:
Lamentablemente, ni siquiera así prestaron atención a las instrucciones de Dios y vez tras vez cayeron en prácticas paganas. Después de advertirles insistentemente a través de sus profetas, la paciencia de Dios se agotó. Finalmente, la nación se dividió y fue invadida, y el pueblo fue llevado cautivo por naciones extranjeras, primero por el Imperio asirio y luego por el Imperio babilónico.