Hebreos 1:2
en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
El Cielo......es consciencia,integridad,espíritu,libertad y obediencia él cumplimiento de su palabra va más allá de una vida práctica vivir su aprendizaje. Experiencia de vida en el desarrollo del crecimiento y madurez de la personalidad. Ser padre es una escuela constante en la cual aprendemos tolerancia, paciencia y sobre todo aprendemos que el amor siempre esta en expansión lo que realmante le podemos dejar a nuestros hij@s el legado de Dios dentro de la voluntad y obediencia de su palabra.
en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
Gracias a Dios, el reino que él nos da no puede ser movido. Por eso debemos adorar a Dios con el amor y la honra que a él le gusta recibir.
El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley.
Alef Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.
Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES
a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Enséñame tú lo que yo no veo; Si hice mal, no lo haré más.
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.
Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.
Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.
Por ti le pedimos a Dios: «¡Que tengas paz, Jerusalén! »¡Que vivan en paz los que te aman!
Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Efeso, para no detenerse en Asia, pues se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén.
Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;
Jehová edifica a Jerusalén; A los desterrados de Israel recogerá.
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,
Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma.