jueves, 23 de julio de 2026

Predestinados En Cristo

  POR FE CAMINAMOS EN CRISTO


ROMANOS 8:28
'Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. '

https://www.bible.com/es/bible/149/ROM.8.28.RVR1960


Romanos 8:26-27 - La ayuda del Espíritu Santo en la oración

 

Aunque las pruebas y dificultades de los cristianos son muchas y grandes, de modo que serían vencidos si fueran dejados a sí mismos a la deriva, el Espíritu Santo los sostiene. El Espíritu, como Espíritu iluminador, nos revela por qué cosa orar; como Espíritu santificador obra y estimula la gracia para orar; como Espíritu rector, acalla nuestros temores y nos ayuda a superar todas las desilusiones y frustraciones en un entorno dual. El Espíritu Santo es la fuente de todos los deseos que tengamos de Dios, los cuales son, a menudo, más de lo que pueden expresar las palabras. El Espíritu que escudriña los corazones puede captar la mente y la voluntad del espíritu humano en la intención específica y general, la mente renovada en cristo abogara por su causa legitima en su gracia. El Espíritu intercede ante Dios y el enemigo no vence porque todo pensamiento sentimiento está sometido a la autoridad de la palabra de Dios.

 

Romanos 8:28-31 - Su interés mayor en la economía de la gracia es el amor de Dios en su acción de reino una visión eterna del pacto.

 

Lo bueno para los hermanos de la fe es lo que hace buena su alma. Toda providencia tiende al bien espiritual de los que aman a Dios: apartándose del pecado, acercándonos a Dios, quitándoles del mundo y equipándose para el cielo. Cuando los santos actúan fuera de su carácter, serán corregidos para volverlos a donde deben estar. Aquí está el orden de las causas de nuestra salvación, una cadena de oro que no puede ser rota la conexión en la oración.

1. “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo”. Todo eso que Dios concibió como la finalidad de la gloria y felicidad, lo decretó como el camino de la gracia y la rectitud para bendición. Toda la raza humana merecía la destrucción, pero por razones imperfectamente conocidas para nosotros, Dios determinó recuperar a algunos por la regeneración y el poder de su gracia. El predestinó en Cristo, o decretó antes, que ellos fueran conformados a la imagen de su Hijo. En esta vida ellos son renovados en parte y andan dejando las pisadas del maestro a su alrededor.

 

Romanos 8:32-39 - Triunfo final por medio de la victoria de Cristo

 

Todas las cosas del cielo y la tierra, cualesquiera sean, no son tan grandes como para exhibir el libre amor de Dios como la dádiva de su Hijo en su albedrío, como expiación por el pecado del hombre en la cruz; y todo lo demás sigue a la unión con Él y el interés en Él. “Todas las cosas”, todo eso que pueda ser causa o medio de cualquier bien real para el cristiano fiel auténtico y verdadero en cristo. El que ha preparado una corona y un reino para nosotros, nos dará lo que necesitamos en el camino para alcanzar la corona de la vida en la raíz del árbol original.

Los hombres pueden justificarse a sí mismos, aunque las acusaciones contra ellos estén plenamente vigentes; pero si Dios justifica, eso responde a todo. Así somos asegurados por Cristo. Él pagó nuestra deuda por el mérito de su muerte. Sí, más que eso, Él ha resucitado. Esta es la prueba convincente de que la justicia divina fue satisfecha. De manera que tenemos un Amigo a la diestra de Dios; toda potestad le ha sido dada a Él, que está allí, e intercede. ¡Creyente!; dice tu alma dentro de ti, ¡oh, que Él fuera mío! Y ¡oh, que yo fuera de Él! ¡que yo pudiese complacer y vivir para Él! Entonces, no juzgues el espíritu ni confundas tus pensamientos en dudas estériles e interminables, sino como estás convencido de impiedad, cree en aquel que justifica al impío. Estás condenado, pero Cristo ha muerto y resucitado. Huye a Él en esa calidad de redención que él proveyó para ti salvación y redención en él eres más que vencedor. Siendo él solo tu juez y fortaleza en su bendición.



No hay comentarios: